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miércoles, 17 de septiembre de 2014

Los docentes somos profesionales no improvisados.


Cuando se ve a un profesor, haciendo círculos con los estudiantes, haciendo una dinámica grupal, entregando papelitos cortados o hablando con marionetas, todo absolutamente todo está planificado, todo cumple a un objetivo del programa, algunos son de tipo cognitivo, otros son estrictamente procedimentales, las finalidades educativas responden a necesidades que los docentes identificamos y procuramos dar respuesta con enfoques pedagógicos y ya establecidos para los distintos problemas de aprendizaje o diferentes estilos de aprendizaje de los estudiantes a ello le sumamos el manejo de las inteligencias múltiples que siempre se dan en los cursos, en fin no es solo pararnos frente a los niños y pedirles que repitan o escriban, somos PROFESIONALES de la educación. 



Resulta complejo pero lo hacemos, por ser nosotros  profesionales de la educación decirle a un padre o madre de familia que los niños y las niñas tienen diferentes formas de asimilar conocimiento, que aunque los dos sean hermanos sus velocidades y calificaciones no serán necesariamente idénticas. Somos los docentes y maestros juzgados por los padres y madres, vecinos que se reúnen afuera de las escuelas,se critica lo que hacemos, por que cantamos, por que hacemos una manualidad, por qué no hicimos el mismo trabajo con Carlitos o con Juan, por qué no hacemos más, etc.

Estamos en la palestra, juzgados y sentenciados, no ocurre con otros profesionales, en puntuales excepciones profesionales como doctores, arquitectos, ingenieros, militares son señalados por su quehacer diario. 

Hemos estudiado para poder estar en el aula con sus hijos, son años de aprender estrategias y metodologías, algunos innovamos más otros menos, algunos más estresados otros menos, pero todos profesionales de la enseñanza, merecemos ser tratados como tal en cualquier ámbito social y aunque la señora ama de casa piense que puede hacer el trabajo docente mejor que la maestra de aula, no es verdad porque tenemos un bagaje de conocimientos que respaldan nuestras acciones por simple y sencillo que les parezca.

Vaya este post para los que no son docentes, los que conocen nuestro trabajo por haber sido estudiantes, los que han visto a una persona trabajar impartiendo un contenido o jugando con niños en un aula, sabemos lo que hacemos y en la mayoría de los casos estamos haciendo lo mejor que nuestros conocimientos nos permiten siendo profesionales de la educación y no improvisados o idóneos. 

Profesora y Licenciada Alba Jiménez