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domingo, 30 de noviembre de 2014

Fin de año escolar... fin de energía docente.


Cuando el año escolar llega a su fin, los docentes debemos, hacer promedios de calificaciones, entregar calificaciones, elaborar exámenes, pruebas, expedientes escolares, etc.



La finalización del año escolar no es el fin de año, en cada país el año escolar está programado en diferentes fechas, estas fechas son distintas, lo que no es distinto es todo el cansancio que implica esta culminación de actividades, de ahí que seamos propensos a que nos aparezca el síndrome de Burnout (desgaste profesional) hace referencia a un estado interno de saturación. Las personas afectadas se sienten totalmente agotadas a nivel físico, emocional y mental. También disminuye la capacidad de rendimiento. La causa es una sobrecarga continua en el trabajo o una sobrecarga psíquica.

Lo que está hecho... hecho está, no hay manera de que hagamos reversible el agotamiento, los líos derivados del año y todo las situaciones que se presentaron en el transcurso del ciclo escolar, lo que sí podemos hacer es brindarte una serie de consejos para que tu agotamiento sea menos complejo:

1- Cumple con tu planificación anual, mensual y diaria.
Es la mejor manera de que el stress sea menor, planificar----cumplir----evaluar.

2- Evita hacer actividades extras a las que ya planeaste.
Improvisar no es una opción, cuando quieres que los tiempos y lo programado realmente se cumpla. 

3- Deja margen de una semana para actividades no concluidas.
Suele suceder, que no se termina el libro de texto, faltaron actividades, faltó un promedio de alguien, etc. Para ello la solución es dejar al menos una semana cerca del final del curso para regularizar estas situaciones.

4- Evita el stress con organización.
Esto es una validación del punto uno, si tu planificación fue cumplida no tendras stress, dado que todo lo que se supone debes tener hecho ya estará finalizado.


Cuida tu salud, tanto como cuidas tu empleo, y desde luego que tengas un relajado fin de año escolar.