.

.

lunes, 24 de agosto de 2015

Lo que no se dice del Aprendizaje por Proyectos.


El aprendizaje basado en proyectos se presenta como una de las pedagogías emergentes con más fuerza en los foros académicos.


El aprendizaje basado en proyectos (a partir de ahora ABP) se trata de un método que promueve que el alumno es el principal actor en su propio aprendizaje. Se trata de “aprender haciendo”, de considerar que el proceso es tan importante como el resultado final, pues a lo largo de todo el desarrollo del trabajo se adquieren habilidades y destrezas que pueden ser al menos tan importantes como los conocimientos adquiridos.


En un análisis somero, mencionemos algunas ventajas:  
  • Desarrollan la autonomía de los alumnos 
  • Nos permiten ( obligan ) a trabajar de forma cooperativa. 
  • Parten de los intereses de los alumnos/as y son motivadores por lo tanto. 
  • Implican el desarrollo de las llamadas competencias básicas. 
  • Permiten el trabajo de las diferentes inteligencias descritas en los trabajos de Gardner. 
  • Permiten el uso de diferentes estrategias de aprendizaje. 

Y algunas de las  desventajas del ABP: 
  • Exigen un cambio de paradigma en la forma de pensar del profesorado: educamos como nos han educado a nosotros. 
  • Hay que redefinir el concepto de “nivel” educativo. ¿Importa la cantidad de los conocimientos o la calidad de ese conocimiento? 
  • Probablemente, si el cambio afecta a toda una materia o a un centro sea necesario convencer a las familias del resultado del proyecto. (Complicado si no se enfoca de manera adecuada) 
  • Pueden necesitar más tiempo lectivo para lograr los mismos objetivos académicos. 
  • Puede en un principio confundir a los alumnos. 
  • Seguramente los alumnos brillantes o que buscan más notas se vean incómodos en un grupo de trabajo cooperativo. 
El ABP no es un conjunto de actividades atadas todas juntas bajo un tema o concepto sino un conjunto de experiencias y tareas de aprendizaje, en torno a la resolución de una pregunta conducta, un problema o un reto (Larmer & Ross, 2009). Del mismo modo aclaran que el ABP no es sinónimo de aprender haciendo, o trabajar con las manos, ya que aunque con frecuencia se utiliza la creación de productos, su principal característica implica tareas que sean un reto intelectual, basados en la investigación, la lectura, la escritura, el debate y las presentaciones orales.