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jueves, 10 de septiembre de 2015

Clases en silencio o clases ruidosas.


La escuela ha pasado a lo largo de los años por distintas etapas, y unas han sido más ruidosas que otras, cuando la forma de educar era bancaria, no importaba si el estudiante hablaba o no, es más si no hablaba era mejor; los tiempos y la metodología avanzaron y se nos dijo que dejemos hablar a los estudiantes, que hablen y mucho, esas aulas donde los alumnos "discuten" son las aulas de los buenos profesores.

Pero como en gustos se rompen géneros, en la educación y específicamente en los cuerpos directivos, no todos coinciden con esa premisa, se considera que están "aprendiendo" en las aulas donde los alumnos escuchan a su profesor y el silencio es casi hospitalario, aquel docente donde se escucha un barullo, donde murmuran, ríen, hablan, alegan, se considera que ese profesor no mantiene la adecuada disciplina. 

Complicado  resulta para los docentes explicar una y otra vez la forma particular en que se desarrolla la asignatura que nos corresponde, por ejemplo los estudiantes en una clase de física y deporte, gritan y se ríen, eso ¿no debe ocurrir en una clase de historia? la explicación es sencilla, todos tenemos estigmatizados a los docentes y sus materias, al profesor de matemáticas, literatura, etc. 

No es lo mismo una clase matemáticas que arte, biología o valores, cada una requiere una didáctica particular, un desarrollo creativo impreso de manera única por el profesor a cargo.

Establecer que una clase silenciosa o una clase ruidosa está equivocada por la forma en que se imparte la clase,  es un error.

No puede un docente explicar a cada asesor, a cada supervisor, a su director, si su clase hace ruido o hace silencio, si está directamente relacionada con el tema que nos ocupa; a manera de conclusión: 
1°- El ruido no es sinonimo de desorden,
2°- El silencio no es sinonimo de orden y disciplina, o aprendizaje efectivo.
3°-Los estudiantes aprenden aquello que es útil, interesante y que sirve para la vida, que representa utilidad.
4°- Cuestionar a un docente por el silencio o ruido de su clase es una falta de respeto al colega docente que está desarrollando su clase.
5°- Diferenciar una aula ruidosa por estrategia pedagogica de un aula ruidosa por desorden y por falta de autoridad es muy evidente para un docente que tiene experiencia, se debe observar con cuidado el desarrollo de lo que ocurre en el salón antes de hacer afirmaciones que puedan dañar las buenas acciones didácticas.


Alba Jimenez
Asesora y coach educativa.

¿Cómo es tu aula, ruidosa o silenciosa.... nos cuentas como lo haces?