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miércoles, 21 de octubre de 2015

Padres y Madres de familia siempre en la escuela.

Cuando nos dirigimos a las escuelas en las mañanas, muchos padres y madres llevan a sus hijos de la mano, para dejarlos en la puerta de la escuela con sus respectivos profesores, esto es común en todos lados, no debería ser común que madres o padres entren al centro educativo junto a sus hijos y se queden ahí por horas o por la jornada completa. 


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Algunos directores de escuela, no aplican el reglamento como corresponde y permiten a algunas madres estar todo el tiempo en la escuela, generando incomodidad en el resto de familias que no lo hacen. 
Es por demás sabido que la permanencia de padres o madres en una escuela, genera cierto "favoritismo" hacia el niño o niña hijo de esa persona que pareciera ser uno más en la escuela. 
A ninguna familia le gusta que su hijo sea relegado en su grado o en la escuela por el estudiante cuya madre no sale de la escuela; este tipo de situaciones no pueden ser corregidos por el docente, puesto que el área de trabajo del profesor es su aula, brindar contenido y mantener el orden; el mantener a padres y madres fuera de la escuela en  horario de clases es menester del director escolar, pero... siendo un "beneficiado" con postres, regalitos, adulaciones, por parte de la madre o padre que está siempre en la escuela, "ayudando, limpiando, pintando o a veces haciendo las veces de director, abriendo la puerta de la escuela, cuidando el ornato, etc" justificando de alguna manera su presencia en la escuela. 
Cómo asesor es complicado decirle a un director lo que debe o no hacer, puesto que un director se debe a todo el plantel ( todos los alumnos, todos los padres, todos los docentes) y no a una persona en particular; cuando un padre o madre está mucho tiempo en la escuela se desarrolla una relación enfermiza que no termina bien, el que un niño tenga a su papá o mamá todo el tiempo en la escuela le inhibe su desarrollo social independiente a su grupo familiar, puesto que no le permiten resolver sus problemas como individuo si no como "el hijo de la señora que siempre está ahí", el daño psicosocial es enorme para el niño cuya mamá o papá se convierte en uno más en la escuela, pero tambien hay daño para el docente cuya labor diaria es observada, criticada y compartida con el resto de madres porque la "señora o señor" comparte todo lo que ve, y lo que no comprende en el desarrollo pedagógico lo comenta. 

Por donde se vea en términos pedagógicos no es recomendable que se hagan este tipo de relaciones en las escuelas; los directivos deben tomar cartas en el asunto, si no lo hacen se deberá apelar a instancias mayores, los padres y madres deben estar presentes en el quehacer educativo de sus hijos:; asistiendo a reuniones cuando se les convoca, participando en las actividades extra curriculares, pidiendo reuniones con el orientador educativo de sus hijos, a fin de estar seguros que todo marcha bien; en una sana relación educativo cada uno de la triada educativa realiza la labor que le corresponde sin inmiscuirse en la del otro.

Alba Jimenez
Consultora y asesora educativa.