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lunes, 25 de enero de 2016

La puntualidad ausente en la comunidad educativa.



Presidentes, cantantes, personal ejecutivo, profesores, médicos, abogados, cocineros, vendedores, ningún latinoamericano se escapa del calificativo de "tardista e impuntual"; en los diversos paises que he visitado de latinoamerica, les escuchó decir con asombro y casi presumiendo, de ser ellos los más impuntuales del mundo, lo dicen con un extraño orgullo que me preocupa y  aunque todos nos adjudicamos ese horrible calificativo, lo cierto es que le pertenece a cada latinoamericano a lo largo y ancho del continente. 

No es de argentinos, ni de mexicanos, salvadoreños o ecuatorianos, somos todos impuntuales, llegamos tarde, justificamos de manera ridícula nuestro mal manejo horario atribuyéndolo a una ley no escrita... todos llegamos tarde. 

Yo, siempre llego quince minutos antes a todo evento y en cualquier país, sí lo que usted está pensando es verdad Yo soy la que tiene que esperar una hora a que lleguen los demás siempre, y guardo el secreto deseo que un día empiecen con los que llegamos a la hora convenida. 

Que sea un rasgo cultural es cosa de antropológos, pero que en los centros de estudios (escuelas y universidades) sigamos fomentando este feo rasgo es deplorable. Usted como docente o director, habrá dado "cinco minutos de gracia" a padres y madres que no llegaron a la hora indicada a la reunión, porque si no no hay quorum, es una deferencia hay mucho trafico en las calles, está lloviendo, es qué cómo siempre llegamos tarde por eso llegan tarde, etc.

Siempre con excusas nos movemos en una sociedad impuntual. Los relojes en las entradas de los colegios y universidades han ido desapareciendo, esos relojes estaban o están para recordarnos las horas de entrada y... para respetarlo, los estudiantes no usan reloj, porque usan el celular, cuando lo activan olvidan ver el reloj, el uso de los tiempos paso de moda y la puntualidad es la gran ausente del sistema educativo. 


¿Cómo podemos los docentes fomentar la puntualidad?

  1. Inicie las reuniones cuando dijo que lo haría, no antes.  no después en su momento. 
  2. Que los estudiantes entreguen siempre sus tareas en tiempo y fecha sin excusas, las excepciones son eso: casos exceptuados por razones de fuerza mayor. 
  3. Docentes demos el ejemplo entregando nuestras responsabilidades en nuestro trabajo a tiempo. 
  4. Respetemos lo que vamos a hablar y decir en reuniones con alumnos y padres, escuchar nuestra voz es lindo pero respetar el tiempo asignado a cada actividad lo es más. 
  5. PLANIFIQUE, si usted tiene actividades a desarrollar, reunión con padres, con alumnos, con colegas, planifique y asigne tiempo a cada actividad dejando cinco minutos a cada acción de imprevistos.
  6. La cultura no es un brazo o una pierna, nacemos con ello pero podemos modificarlo en tanto queramos hacerlo, la cultura es dinámica se transforma y modifica, hábitos culturales como la puntualidad puede y debe ser adquirido. 
  7. Felicitemos y destaquemos a aquellos que dentro de una sociedad obviamente impuntual se esfuerzan por llegar temprano a los eventos y reuniones, por ellos vale la pena empezar cuando corresponde. 
  8. La puntualidad es ante todo respeto a los demás, mostremos ese valor genuino de los seres humanos practicando la puntualidad. 
Alba Jiménez
Coaching educativo.