.

.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Conciencia fonológica para aprender a leer y escribir.




Definiendo de manera sencilla, hace algunos años se empezó a utilizar el concepto de Conciencia Fonológica para definir: la habilidad para reconocer y usar los sonidos en el lenguaje hablado. La conciencia fonológica es la base para aprender a leer. Algunos niños la entienden de manera natural pero otros necesitan ser enseñados.




Cuando se habla de lenguaje lo primero que pensamos es en la pronunciación o hasta en el tono de la voz. Cuando ante todo se encuentra la audición, ya que de acuerdo a cómo escuchamos es que hablamos y de la manera en que hablamos escribimos, por tanto el adecuado desarrollo de la conciencia fonológica desencadenará un correcto lenguaje y un buen aprendizaje de la escritura.





La Conciencia Fonológica (CF) es una habilidad o capacidad que permite identificar palabras, las sílabas y los sonidos (fonemas) que las componen, así como poder manipularlos mentalmente. 


Es importante desarrollar esta capacidad cognitiva para luego comenzar la enseñanza formal de la lecto-escritura, ya que incide en ambos elementos de este proceso. Si un niño tiene una baja conciencia fonológica no podrá leer correctamente ya que su reconocimiento auditivo de las letras no es bueno.

Las dificultades suelen presentarse en el momento de reconocer, identificar y usar estas unidades del lenguaje para realizar la conversión del fonema en grafema (escritura) o la pronunciación de las diferentes agrupaciones de letras (sílabas, palabras, frases) realizando entonces la lectura.

La relación entre el lenguaje oral y el lenguaje escrito es definitivo, de la manera como nombramos a las cosas las escribiremos, si nos equivocamos al mencionar una sílaba o una letra será suficiente para que la escribamos incorrectamente. Por ejemplo, si digo “Grabiel” en vez de Gabriel, escribiré “Grabiel”.

El problema está en que cuando hablamos unimos sílabas para formar las palabras, mientras que cuando escribimos usamos letras para construir las sílabas que componen las palabras y si no se tiene una conciencia de estos componentes las dificultades continuarán. Por lo tanto, es importante desarrollar la Conciencia Fonológica para comprender la correspondencia grafema-fonema.

Los niños pequeños tienen dificultades para comprender esta relación, pero a través de ejercicios se puede ir entrenando la conciencia fonológica:

1. Presentar pares de palabras (larga y corta) y nombrarlas para que diferencie la extensión. Ejemplo: manzana – pan.
2. Construir palabras con apoyo de letras móviles.
3. Presentar pares de imágenes cuyos nombres sean similares para que el niño señale la que se le menciona. Ejemplo: cama – cana.
4. Unir imágenes cuyos nombres tengan el mismo sonido inicial o final. Ejemplo: melón y corazón o casa y caza.
5. Jugar a descomponer palabras en letras mostrándole tarjetas con palabras. Ejemplo: Jirafa será “j-i-r-a-f-a”
6. Invertir sílabas y crear nuevas palabras.
 Ejemplo: Alma será Lama o Bolo será Lobo.
Cualquiera de las formas es correcta.

El trabajo relacionado con la conciencia fonológica pretende ejercitar la percepción de las estructuras básicas que relacionan el lenguaje hablado y el escrito. Supone aprender a identificar los fonemas como expresiones sonoras básicas, su agrupamiento en sílabas y su ordenada combinación formando palabras, unidad básica de significado. El adecuado conocimiento y manejo de estas unidades básicas intercambiables como material constructivo de todo el lenguaje oral y escrito es fundamental para el correcto aprendizaje de la lectura y la escritura.

La percepción que se tiene del lenguaje oral es en principio global (secuencia continua de sonidos) siendo necesario aprender a percibir los distintos componentes aislables: palabra (conciencia léxica), sílaba (conciencia silábica), fonema representado por las letras (conciencia fonética). Ocurre además que hablamos articulando sílabas pero escribimos letras que se corresponden con fonemas que hay que agrupar de diferentes maneras para representar cada sílaba.



Fuente: Wikipedia /Ana Teberosky/Coll